INICIACION MASONICA


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA
M.·.M.·.

El rito de iniciación produce en nuestro yo “interno” y en nuestra naturaleza, una revolución tan profunda como la que produce en el yo “externo” con el estudio de una profesión liberal. La Masonería siempre ha sostenido que el humano necesita para su desarrollo de esta ruta de disciplina y esfuerzo, ya que el éxito no es fruto de la casualidad sino de la tenacidad y la constancia.

El humano es un ser social y por lo tanto, por regla general, debe integrarse en un grupo para avanzar en el camino de la perfección individual, a pesar de que esta afirmación puede resultar paradójica o contradictoria.

El humano encarna en este mundo físico con su nacimiento. Comienza la carrera de su vida como un ser dual. Tiene la conciencia doble. Es un ser físico unido a otro ser que es el alma. Tiene en realidad dos cuerpos: un cuerpo material, físico, terrenal; y dentro de él un cuerpo espiritual o del alma. Si existe alguna duda sobre esta aseveración, un estudio más avanzado descubrirá la verdad sobre esta ley. Lo más sorprendente es que cada uno de estos dos cuerpos tiene una mente o intelecto propio, y por esta razón, el humano viene a este mundo con una conciencia dual.

La ciencia moderna empieza a aceptar esta verdad como única explicación a muchos fenómenos, pero los iniciados ya la conocían desde hace siglos. La ciencia moderna del psicoanálisis y de la regresión hipnótica está basada en el descubrimiento hecho por la ciencia de la dualidad del intelecto y de la con ciencia del humano. Y aunque esta ciencia pueda parecer compleja o difícil de manejar, es simplemente porque los científicos no conocen todas las leyes y las manejan como principios incidentales, en tanto que las lecciones que debe recibir el iniciado en el taller, harán esa ciencia tan sencilla que se podrán dominar todos sus principios en poco tiempo.

Muchas escuelas filosóficas dan distintos nombres a estos dos intelectos o formas duales de la conciencia del humano, pero la Masonería emplea términos sencillos y muy comprensibles en el uso diario:

A) Al nacer, el humano llega a este mundo con dos mentalidades, dos formas de conciencia
B) Mientras es niño de pocos meses, el humano no tiene conciencia de esta existencia dual que está dentro de él y en torno a él.
C) Durante la infancia, a medida que la sensibilidad se desarrolla en el niño, se produce en su existencia un mundo visionario, un mundo de hadas. esto se debe a que el niño ve y oye visiones y sonidos tan diferentes de los acostumbrados que puede hacer una distinción entre ellos.

Pero cuando el niño empieza a hablar de estas experiencias, los mayores ordinariamente le dicen que son cosas de la imaginación o de la fantasía y que no debe dar importancia a esas impresiones. Todos nosotros hemos pasado por esta etapa en la que se nos “educa” para confiar tan sólo en lo que pueden percibir nuestros sentidos externos y objetivos. Esta educación nos transforma en materialistas, nos hace escépticos y seres inseguros, lleno de dudas. Como corolario, expulsamos todas las impresiones de la conciencia interna intuitiva y desarrollamos la otra material para lograr una expresión dominante.
Cuáles son estas formas de la conciencia?

Una es la mente espiritual del humano, que es parte de la conciencia y de la mente universal, donde actúan las fuerzas del cosmos para regular en perfecta armonía la sabiduría de la naturaleza de cada objeto que se mueve o se crea.
La segunda es la conciencia mundana que está relacionada con el cerebro del cuerpo humano.

La mente espiritual entra en el cuerpo al nacer. Está impregnada con la esencia del alma y posee la divina sabiduría universal. Este conocimiento se refiere a todas las leyes fundamentales, morales y éticas del universo y a las leyes del amor y la justicia.

Esta mente o conciencia espiritual es perfecta en su sabiduría del manejo debido de todas las partes del cuerpo, a fin de conservar la vida y de guiarnos y dirigirnos en muchas de nuestras emociones, como son las emociones del amor, del afecto por ejemplo a los padres, de la devoción, en este caso a los hijos y a nuestros hermanos.

La conciencia material del humano, que es parte del cerebro, comienza su ciclo al nacer, en completa ignorancia. Esta conciencia con su órgano de expresión que es el cerebro, se ocupa de las leyes hechas por el humano y del conocimiento que se debe al él, como es leer, escribir, manifestarse en el arte, la música, los idiomas, aprender la historia, la recreación y la dramatización de las circunstancias de la vida como se lo hace a través del teatro, la danza y la mímica y por supuesto los principios de nuestros asuntos cotidianos que vamos adquiriendo en forma de reglas.

Estos son conocimientos y no pueden denominarse sabiduría. Son parte de la instrucción gradual que se recibe a partir del nacimiento. Se alimentan también con las experiencias diarias que van agregando conocimientos a la conciencia objetiva y al cerebro.

En cambio, toda experiencia espiritual nos hace comprender algo más la mente o conciencia espiritual.

Sabemos que el cerebro está estrictamente limitado en lo que puede ver y aprender. Con facilidad nos engañamos acerca de los grados de calor o frío, de los colores, sonidos, movimientos, gustos y olores. Con la iniciación comenzamos a comprender este fraude constante de nuestros sentidos y entonces nos asombramos porque nos damos cuenta que la mayor parte de nuestra vida hemos estado apartándonos de un mundo mayor y más fidedigno en el que podemos ver las distancias ilimitadas, oler, gustar y oír sin que nos limiten el espacio o el tiempo. Por tanto, la importancia de ese primer paso que hemos dado radica en que está encaminado a despertar el gran intelecto interior, la gran conciencia interior y a trabajar como verdaderos seres duales, como la naturaleza y su regla de armonía así lo dispuso.

Esta es la gran obra del trabajo con la piedra interior que vamos labrando. Es la obra más maravillosa y creadora que el humano puede hacer para su propia restauración y para el goce de su legítima herencia. Esta es su redención. Esta es la verdadera opción que ofrece la masonería al iniciado.

Naturalmente este trabajo requiere tiempo. Durante muchas décadas, la mayoría de nosotros ha consumido tiempo y esfuerzo en el camino equivocado de ignorar o derrocar al intelecto y la con ciencia interior, por ello estamos adormecidos y casi atrofiados. Será necesario un gran esfuerzo individual o colectivo para llevarnos a recuperar toda su fuerza. No podemos precipitar este proceso, es necesario desarrollar lentamente nuestros centros psíquicos y nerviosos que han debido estar desarrollados durante esos años en que lo hemos ignorado. Es necesario emplear un sistema y tener el cuidado de conservarlo en actividad.

Cada tenida para el masón debe ser un paso más para vencer la oscuridad que le rodea y alumbrarse en la luz de la razón, aprendiendo la virtud de vencerse a sí mismo. Y así paso a paso, escalón a escalón irá descubriendo y aprendiendo a desarrollar ciertos poderes escondidos o adormecidos, para encontrarnos gradualmente como dueños de las cosas que en el pasado fueron obstáculos, misterios, pruebas y tribulaciones. Veremos que nuestra naturaleza cambia y que todos sus miembros son testigos de ese cambio.

Estamos pues en el umbral de la renovación. Somos pocos entre millones de seres humanos que hemos sido escogidos para ser guiados a conocer una sabiduría. Pero este cambio no está únicamente en golpear nuestros templos e ingresar a ella a través de este rito de iniciación, sino que debemos llevar los mejores propósitos para fundar tales esperanzas, y es en la razón de ser una persona libre y de buenas costumbres, dispuesta a luchar tesoneramente por la verdad, el bien y el propósito de vencer las pasiones y practicar la virtud y allí las puertas del templo le serán franqueadas; pero si por el contrario pretende perturbar esta Sociedad, introduciendo en ella errores y debilidades que se agitan en el mundo profano, que se retire de nosotros.

MASONERIA PERFECCION INTERNA



LA MASONERIA

En busca de la perfección interna

Víctor Manuel Guzmán Villena
M:. M:.

Llamase Masonería al estudio de las ciencias y la práctica de las virtudes; entendemos por ciencia lo que todos entendemos por tal, es decir, las razones del por qué de las reglas para hacer bien alguna cosa; y por virtud, el ceñimiento a las reglas del buen vivir y la práctica constante del bien, por amor al bien mismo, y nada más.La Masonería es una institución de índole compleja, que carece de religión, por existir todas en su seno y no tener, lo que las excluye a todas, sin predominio de ninguna; no tiene patria, porque ello le quitaría su carácter eminentemente universal; carece de raza, porque ella subsiste bajo todos los climas; no tiene color, porque entonces negaría la virtud, cualidad susceptible de encontrarse en cualquier hombre negro, amarillo o blanco, pobre o rico, grande o pequeño.

Los que afirman que la Masonería está en pugna con ésta o aquella religión, son personas que ignoran de todo lo que es la Institución Masónica, y que juzgan tan solo por referencia o por apasionamiento a ésta o aquella causa.

Si la Masonería atacara a alguna creencia o religión, no habría en su seno individuos que son a la vez creyentes y masones, no tendría religiosos intransigentes y masones convencidos.La Masonería deja a sus miembros la más amplia facultad de pensar y creer; pero se rebela contra toda invasión fanática, cualquiera que sea la forma en que se presente; pues todo extremo o exageración en las ideas o creencias es un vicio que exalta y que se combate sin tregua, teniendo presente para ello “Que el hombre es libre para todo, menos para ser esclavo”.La Masonería, institución altruista y tolerante es a la vez escuela, templo, academia, que a sus labores intelectuales, añade los principios que rigen en la vida las eternas enseñanzas de la más sana moral; que practica las virtudes más elevadas tratando de hacer efectivo “Amaos los unos a los otros”.

Como escuela, es una institución sobre bases objetivas fundadas en verdades evidentes. En filosofía, no da preferencia a ningún sistema, porque si es sensualista arruina los principios espiritualistas; rinde culto a la razón, atributo del hombre; pero no da preferencia al racionalismo puro porque acabaría con todos los principios metafísicos que son conocidos y respetados como principios fundamentales de ideología, por eso vemos que su filosofía es ecléctica, pues así tienen cabida todos los sistemas sin que exista la preferencia en ninguno, teniendo siempre presente: Que la verdad es una y que los caminos por donde puede el espíritu humano llegar hasta allá, son muchos.

La Masonería nunca ha ido contra ninguna religión, secta, ideología, idea, creencia ni bandería política; lo que ha hecho en todo caso es combatir todo fanatismo y toda superstición; porque esos vicios son la forma más exaltada de la razón, que pervirtiendo el entendimiento y perturbando el criterio han sido la causa del extravío de las ideas que han conducido a la humanidad a los errores más graves; de allí han salido las guerras más crueles, como han sido las guerras religiosas, de donde nació uno de los hechos históricos fanáticos religiosos más repugnables que la historia recuerda con horror y se llamó “La Inquisición”; en el mundo moderno la guerra fratricida en Irlanda, entre católicos y protestantes; en los pueblos del Medio Oriente la imposición a la fuerza del Islamismo, etc.

La Masonería ha sufrido con paciencia y resignación todas las persecuciones que le han hecho sus más crueles y encarnizados enemigos; ha visto con ojos de piedad a sus detractores; ha perdonado a todos aquellos que de algún modo la han escarnecido; pues comprende que no ha podido ser entendida por todos, y en algunos casos por sus propios adeptos, pues cuando llegue esa época venturosa en que todos los hombres sepan lo que es la Masonería, ese día será en la tierra el reinado de la libertad y la justicia regirá a las naciones y así habrá cumplido la Masonería su misión y su obra, razón para que la Masonería deje de ser.

La Masonería no es una institución benéfica, como muchas que existen con fines de mutuo auxilio; no, ella ejerce la caridad bajo todas sus manifestaciones; pues la Masonería cree que, no son sólo mendrugos los que necesita la humanidad: así, pues, un consejo a tiempo; una observación oportuna; una amonestación conveniente; una reprensión sin acritud; una corrección sin avergonzar u otro medio cualquiera de enmienda a las faltas, defectos o extravíos son también obras de caridad que debemos emplear en favor de los hermanos y amigos. “Compartir las alegrías y aliviar las penas” son deberes de fraternidad. “no sólo de pan vive el hombre”.

La Masonería rinde culto excelso a la virtud, adora la verdad, respeta la razón, lucha por la justicia y ama el derecho, emanaciones del Gran Arquitecto del Universo. Los masones lo consideran como el ser eterno y existente y es por ello que el humano es inmortal, que se prepara en esta vida para otra eterna y futura, en idéntica contraposición primero con la filosofía de la antigüedad y luego con las doctrinas religiosas de occidente que circunscriben la existencia humana a la vida presente.Por tanto, estas dos doctrinas: la de la unidad del Ser Supremo y la de la Inmortalidad del Alma constituyen la filosofía de la Masonería. De ahí que en la historia de la humanidad siempre encontraremos instituciones y asociaciones que enseñaran estas verdades de un modo alegórico y simbólico, a pesar de desarrollarse muchas veces en un ambiente en que predominaba el oscurantismo intelectual y la degradación de las antiguas religiones politeístas y creo a tener derecho de sostener que esas acusaciones fueron la inunabula, es decir los predecesores de la institución masónica, tal como hoy día existe.

TEMPLO MASONICO

Como la palabra masón quiere decir Albañil y todo en la masonería se enseña por medio de alegorías, el fin de una sociedad de albañiles ha de relacionarse con el oficio que representa. En el lenguaje masónico siempre tiene como objetivo primordial construir o restaurar un templo. Este puede ser el templo de la naturaleza o el templo interno, en que debe reinar la libertad, la igualdad y la fraternidad y se enseñe la virtud y la moral propia de la Orden.

La masonería es el estado ideal del humano; es el estado en que él encuentra y conserva su perfección y su felicidad. Este estado ha sido destruido por la religión, los dogmas y el fanatismo. Estos han quitado a los humanos su libertad primitiva, su igualdad y destruido su fraternidad. Por ello la masonería lucha por devolver al hombre su perfección y felicidad original, su libertad, su igualdad y su fraternidad natural.


LEYENDAS MASONICAS

El ritual masónico está lleno de leyendas, sobre todo en los grados superiores, comenzando por el Maestro, en que está la leyenda de la muerte de Hiram. En estas leyendas van envueltas las alegorías para comunicar su luz entre los hermanos y ocultarse de los profanos.La diferencia entre alegoría y símbolo es que este tiene un significado puramente convencional, de modo que es imposible de que el que no está en el secreto, lo descubra; la alegoría, en cambio, “es un discurso o narración en la cual hay un sentido literal y otro figurado, un sentido patente y otro conexo, siendo la intención del que usa el sentido patente la de indicar por analogía o comparación, el figurado u oculto”.La interpretación de la alegoría es fácil, y por eso alguien ha dicho que “la alegoría habita un palacio diáfano”. Por ello todas las leyendas de la masonería son alegóricas y tienen su importancia en su verdad histórica.

LOS SIMBOLOS

La iniciación no es más que el comienzo del trabajo interno de la masonería. Luego viene un proceso de instrucción donde se aprende el simbolismo de las leyendas.Todo es símbolo en la masonería. La de los tres primeros grados suele llamarse también masonería simbólica, a diferencia de la otra, que es la de los grados filosóficos. El símbolo es una imagen sensible empleada para expresar un sentido oculto, pero analógico. Pero esta imagen simbólica es solamente convencional, es decir, que no tiene más que una relación convencional, acordada libremente entre los que usan, con la cosa significada. Por tanto es imposible que el que no está en el acuerdo se dé cuenta de su sentido.No sería posible que diera aquí el sentido simbólico de todo lo que hay en una logia y de todas las ceremonias que se usan. Sería menester mucho espacio para ello; tanto más cuanto que la significación de los símbolos tienen sentidos diversos a medida que el iniciado se va internando en grados y conocimientos masónicos.

Para ejemplizar lo anterior vamos analizar el triángulo que representa el Gran Arquitecto del Universo, o trinidad masónica, o sea, la naturaleza con sus tres reinos, mineral, vegetal y animal. La palabra dios comienza en muchos idiomas con la letra D, letra que en griego es un triángulo. En el medio está la letra G, que significa generación.

“Este dios trino, dice Ragón, tiene tres misterios que simbolizan también los tres lados del triángulo: 1º Todo es formado por la generación. 2º La destrucción sigue a la generación en todas sus obras. 3º La regeneración, bajo otras formas, sigue los efectos de la destrucción.

Analicemos otro símbolo que es la piedra bruta, la piedra pulida. La piedra bruta representa el trabajo de los aprendices que deben trabajar para pulir sus perjuicios del mundo profano, Mientras que la pulida está trabajada como lo hacían los obreros del templo de Salomón, al orden interior para la construcción de su templo.

CONSTRUCCIÓN DE NUESTRO TEMPLO INTERNO


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA
M:.M:.
Tantas veces se ha definido a la masonería diciendo que “es la ciencia de la moral velada en alegorías y esclarecida por medio de símbolos”. Allí se expresa el principio exacto: la masonería es una ciencia, una filosofía, un sistema de doctrinas, que se enseña de un modo peculiar por alegorías y símbolos.

Por eso para investigar el origen de la filosofía masónica, varios historiadores e investigadores se han remontado hasta la más remota antigüedad, en donde se encontraran sus principios en el seno de asociaciones similares, en las que se mantenían y se enseñaba la misma filosofía.

Pero si se confunden las ceremonias masónicas con su filosofía y se buscan sus orígenes de la asociación en for mas externas semejantes a las actuales, bastará con retroceder tan solo hasta los principios del siglo XVIII, pues en esa época se introdujeron grandes modificaciones al ritual. Y habiendo llegado a la conclusión de que no debemos investigar el origen del ritual, sino la filosofía masónica, nos resta ver cual es la natural característica de esta filosofía.

Nuestra filosofía considera al Gran Arquitecto del Universo como un solo eterno y existente y al hombre como ser inmortal que se prepara en esta vida para otra eterna y futura, en idéntica contraposición con la filosofía de la antigüedad que circunscribía la existencia humana a la vida presente.

Teniendo en cuenta que el origen de la masonería especulativa data de la construcción del Templo de salomón, que es la espiritualización y la ubicación simbólica más destacada e importante de la masonería por el trazado de arquitectura que constituye la aplicación de nuestros símbolos, de los cuales en este pequeño trazado extraído algunos elementos como: la piedra bruta o basta, que es la representación del humano en su estado natural, ignorante, es decir el ser sin instrucción y que no ha sido pulido, que aún permanece áspero y tosco, en espera que se lo labre y pula. Y cuando la instrucción ha ejercido sus influencias exponiendo el intelecto del humano, frenando sus pasiones hasta entonces indómita y purificando sus vidas se le representa por medio de la piedra cúbica o terminada, que los diestros obreros han pulido y tallado para que ocupe un sitio adecuado en el edificio.

La piedra cúbica, hecha para ocupar un lugar determinado en el templo, no solo si mboliza la perfección humana, sino que cuando nos referimos representa la perfección total. En realidad es un símbolo del carácter social de nuestra Institución.

La tradición dice que existían tres clases de trabajadores en la construcción del templo, y en la masonería especulativa constituye parte fundamental de su vivencia y son los aprendices, compañeros y maestros.

De los útiles de trabajo empleados por nuestros antiguos masones eran pocas y sencillas. De ella tomaré tres imprescindibles que son: la regla de 24 pulgadas; el mazo o martillo de picapedrero; y el cincel.

Con la regla: el operario media las dimensiones de la piedra que iba a preparar para construir el edificio. Para nosotros nos representa las 24 horas del día, que la dividimos en tres espacios de tiempo de 8 horas: (ocho para el trabajo; ocho para descanso; y 8 en hacer el bien). Significa el buen reparto del tiempo para tener una vida equilibrada, serena y armónica.

El mazo: Representa en nosotros la voluntad con que ejecutamos. Es la fuerza de la conciencia para controlar nuestras pasiones, de manera que nuestras palabras y acciones se leven sin mancha. Es la fuerza de voluntad como procedimiento persuasivo que penetra en nuestro subconsciente hasta llegar a las capaz más profundas de la conciencia, en donde se anida las tendencias inadecuadas como son los vicios, defectos, pensamientos negativos, y mediante la voluntad debemos cambiar nuestro ser interno, no mediante órdenes dadas a nuestro ser externo, sino mediante el razonamiento, procurando el gran cambio hasta convertirnos en el nuevo hombre mediante el uso de la voluntad y no de la fuerza.

El cincel: es la que mediante el golpe del mazo atiza la piedra para dejarla en condiciones de ser colocada correctamente en el edificio. Este instrumento Representa en nosotros el pensamiento determinado, la resolución tomada. Simbólicamente muestra la virtud de la inteligencia y de la educación que recibimos. Perfila nuestra personalidad a base del buen uso de la inteligencia. Mediante el mensaje emerge de este símbolo el masón debe entrenar la inteligencia para crear nuevos avalores intelectuales y al mismo tiempo sensibilizar más nuestro ser interno. De tal manera que esa voluntad tenga nuevos modelos, nuevas pautas, a fin de que el cambio venga de dentro hacia afuera, en manifestaciones que den a entender que el humano ha ido cambiando poco a poco y mejorando ese ser interno.

Así como se supone que cada masón simboliza un templo espiritual y la logia de los hermanos representa el universo. Nos referimos a este simbolismo. El Templo de Salomón es el arquetipo de una logia, en la cual todos los símbolos de la ciencia especulativa aluden al arte operativo. En la logia es importante darse cuenta la forma que tiene, es la de un paralelogramo, teniendo su mayor longitud de Este a Oeste y su anchura de Norte a Sur. Cualquiera otra forma es incorrecta y antimasónica, porque no expresa la idea simbólica de que se trata de representar.

Ahora bien, el mundo es un globo, o mejor dicho un esferoide aplastado en sus polos, y por tanto, al hacer el paralelogramo su símbolo, parece presentar, a primera vista, dificultades insuperables; pero el sistema de simbolismo masónico ha sufrido la prueba de una experiencia demasiada larga para que puede fallar; y por tanto, este simbolismo demuestra la antigüedad de la orden.

En la era de la construcción del Templo de Jerusalén se suponía que la tierra tenía esa forma que nosotros simbolizamos, la forma comprende todo la parte del globo que en ese entonces se suponía habitado y se denominada “la forma de la logia”; por tanto, la logia masónica es para todos los hermanos y hermanas un símbolo del mundo, al que a veces, se le da mayor extensión, pues el mundo y el universo son sinónimos cuando se hace de la logia el símbolo de la representación del universo. Pero en este caso a su definición más extensa se añade a las ideas de longitud y anchura, las de altura y profundidad, diciendo entonces que la logia tiene la forma de un doble cubo, en el cual se comprende los límites simbólicos siempre presente la memoria que la logia es el símbolo del mundo por su forma y extensión.

De este breve análisis de la simbología masónica, podemos sacar las siguientes conclusiones:

a) Que nuestros hermanos de la antigüedad, se dedicaron mientras predominaba en la Institución el arte operativo a construir templos materiales, de los cuales el más célebre es del rey salomón.

b) Que los masones dejaron de trabajar en la construcción de templos físicos cuando la ciencia especulativa sustituyó el arte operativo y empezaron a laborar en templos vivientes.

c) El trabajo de todo masón que comprende debidamente su arte estriba en construir un templo viviente. Y el trabajo es una palabra importante en la masonería, porque únicamente trabajando es como el humano se convierte en masón. En la obra que realizan las logias en nuestras tenidas de trabajo, no edificamos templos visibles. Nuestro trabajo sea hace visible en obras imperecederas a favor de una sociedad libre, justa, solidaria y equitativa. Sino logramos hacerlo desde la posición en la que nos encontremos no hemos comprendido nuestra filosofía y hemos perdido el tiempo buscando el secreto. Pero si ponemos un granito de arena para construir un mundo más digno, quiere decir que la masonería supervivirá al paso del tiempo, y a cada uno de nosotros cuando dejemos de existir se diga que nuestra obra estaba bien hecha.

Bibliografía:

Manuel del aprendiz; Aldo Lavagnini, 1992, Editorial Kier, Buenos Aires, Argentina.
El Libro negro de la masonería; Serge Reymound de la Ferriere, 1970, Editorial Diana, México.
Manuel ortodoxo del aprendiz masón, Luis Umbert Santos, 1988, Editorial Max, México.
Historia de la masonería, Luis Umbert Santos, 1970, Editorial Pax, México.
El sistema de la masonería especulativa; Ensayo leído ante la Gran Logia de Alabama, Estados Unidos.