LA LOGIA



En busca de la perfección interna

Víctor Manuel Guzmán Villena
M:. M:.


“Una logia es un lugar donde los masones se reúnen y trabajan”. Por consiguiente esta asamblea o sociedad de masones debidamente organizada es llamada logia y cada hermano debe pertenecer a una de ellas y someterse a su reglamento y a los reglamentos generales. Una logia es particular o general, y será mejor comprendida por su frecuencia y por los reglamentos de la Logia General o Gran Logia que a continuación se detallan.

En tiempos antiguos, ningún maestro o compañero podía ausentarse, particularmente si había sido llamado a presentarse, sin incurrir en una severa censura, a menos que el maestro o vigilante supiera la necesidad que le había impedido presentarse.

Las personas admitidas a ser miembros de una logia tienen que ser hombres de bien y leales, nacidos libres y discretos y en edad madura…De los Maestros, Vigilantes, Compañeros y Aprendices
Toda promoción, entre los masones, está fundada sobre el valor real y el mérito personal solamente, a fin de que los señores puedan ser bien servidos, los hermanos no expuestos a la vergüenza, y el Oficio Real no despreciado. En consecuencia ningún Maestro o Vigilante está escogido por ancianidad sino por sus méritos. Es imposible describir estas cosas por escrito y cada hermano debe ocupar su sitio y aprenderlas en la forma peculiar de esta Fraternidad. No obstante los candidatos deben saber que ningún Maestro puede enseñar a un aprendiz a no ser que tenga un cargo suficiente para ello a menos que no sea un joven perfecto sin mutilaciones o defectos en el cuerpo lo que haría incapaz de aprender el Arte de Servir al señor de su Maestro y de ser hecho hermanos y luego compañero en su debido tiempo; incluso cuando haya servido durante el término fijado por la costumbre del país; y aunque sea nacido de padres honrados, a fin de que, cuando sea calificado pueda llegar al honor de ser Vigilante y más tarde Maestro de la Logia, Gran Vigilante y por último Gran Maestro de todas las logias, según sus méritos.

Ningún hermano puede ser Vigilante si no ha obtenido el grado de Compañero, ni Maestro antes de haber actuado como Vigilante, ni Gran Vigilante si no era ya Maestro de una logia, ni Gran Maestro si no era compañero antes de una elección, que sea también de nacimiento noble o caballero de la mejor clase o algún eminente sabio o algún arquitecto inteligente u otro artista nacido de padres honrados y que sea de un singular mérito en la opinión de las logias. Y para realizar de la mejor, la más fácil y la más honorable manera su cargo, el Gran Maestro tiene el poder de escoger de su propio Diputado Gran Maestro, que tiene que ser o haber sido anteriormente el Maestro de la logia particular y tiene entonces el privilegio de hacer todo lo que el Gran Maestro, su principal, podría hacer, salvo si el ya nombrado principal está presente o no impone su autoridad por escrito.

Estos dirigentes o gobernadores, supremos o subordinados de la antigua logia, deben ser obedecidos en sus puestos respectivos por todos los hermanos según las antiguas obligaciones y reglas con toda humildad, reverencia, amor y alegría.

De la Gestión del oficio durante el trabajo

Todos los masones trabajan honradamente los días laborables para poder vivir honorablemente los días de fiesta y el tiempo prescrito por la ley del país; ratificando por la costumbre observada.

El más experto de los compañeros será nombrado como Maestro o Inspector de las Obras del Señor, que tiene que ser llamado Maestro por los que trabajan para él. Los hombres de oficio deben evitar toda expresión grosera y no darse unos a otros nombres descorteces si no el de Hermanos o Compañeros y comportarse ellos mismos con cortesía en el interior y en el exterior de la logia.

El Maestro estando él mismo capacitado, emprenderá los trabajos del Señor lo más razonablemente posible y empleará fielmente los materiales como si fueran suyos y no dará salarios más elevados a ningún otro hermano o aprendiz que no lo merezca realmente.

Al mismo tiempo, el Maestro y el Masón recibiendo sus salarios con exactitud, deben ser leales con su Señor y acabarán honestamente su trabajo, bien sea a destajo o jornada y no trabajarán a destajo la tarea que de costumbre se haga como jornal.

Nadie conocerá la envidia ante la prosperidad de un hermano, ni lo suplantará en el trabajo si es capaz de acabarlo, puesto que ningún hombre puede acabar el trabajo de otro hombre, con el mismo provecho para el Señor, a menos que esté absolutamente al corriente de los proyectos y de los planes del que lo ha empezado.

Cuando un compañero es acogido como Vigilante del Trabajo bajo el Maestro, será a la vez leal con el Maestro y los compañeros, vigilará cuidadosamente el trabajo en ausencia del Maestro para provecho del Señor y los hermanos le obedecerán.

Todos los Masones empleados recibirán sus salarios sin murmurar, ni amotinarse y no dejarán al Maestro hasta que el trabajo sea terminado.

Uno de los más jóvenes hermanos será instruido en el trabajo para evitar que no se echen a perder los materiales por falta de juicio y para aumentar y hacer durar el amor fraterno.

Todos los empleados útiles de los trabajos serán aprovechados por la Gran Logia.

Ningún peón será empleado en el trabajo propio de la Masonería y los Francmasones no trabajarán con los que no son francos salvo en una urgente necesidad; tampoco instruirán al peón ni a los masones no aceptados como instruirán a un hermano o a un compañero.De la conducta a observar
a. En la logia mientras está constituida

No tener comités privados, ni conversaciones particulares sin permiso del Maestro. Ni hablar de cosas impertinentes o inconvenientes, ni interrumpir al Maestro o a los Vigilantes o a ningún otro hermano que habla con el Maestro.

Tampoco comportarse de una manera ridícula o burlona mientras la logia está ocupada en asuntos serios y solemnes, y no usar ningún lenguaje inoportuno bajo ningún pretexto, sino que manifestarse con el respeto debido a nuestros Maestros, Vigilantes, Compañeros y les demostraremos honor.

Si alguna queja se presenta, el hermano reconocido culpable se someterá a juicio y a la decisión de la logia, que es la propia y competente juez de tales diferencias (salvo si se apelara a la Gran Logia) que debe estar informada, salvo si la obra del señor debiera mientras tanto sufrir por ello, en aquel caso una acción particular puede hacerse pero no debes recurrir a la justicia por lo que concierne a la masonería sin una absoluta necesidad reconocida por la logia.

b. Conducta cuando la logia ha terminado y antes que los hermanos hayan marchado

Puedes alegrarte con inocente alegría tratándolos los unos a los otros según nuestros medios, pero evitando todo exceso, no forzando a ningún hermano a comer o a beber más allá de su deseo y no privando que se vayan a donde le llaman sus asuntos, no haciendo ni diciendo nada ofensivo o que pueda privar una conversación fácil y libre porque esto destruiría nuestra armonía y frustraría muestro laudable propósito. Así bien ninguna disputa ni querella debe ser llevada tras la puerta de la logia, sobre todo ninguna querella sobre religión, nación, política o estado, siendo nosotros solo masones de la religión universal. Somos también todas las naciones, lenguas, parentescos y expresiones, y estamos resueltamente contra toda política, no habiendo nunca contribuido a ésta y no pudiendo jamás contribuir al bienestar de la logia. Esta obligación ha sido casi siempre observada, pero especialmente desde la “Reforma en Gran Bretaña, por su alejamiento y separación de la Comunidad romana”.

C. Conducta cuando los hermanos se encuentran sin extraños, aunque no en una logia cerrada

Debemos saludarnos el uno al otro de manera cortés, según lo aprendido, llamándonos recíprocamente “hermanos”, dándonos libremente mutuas instrucciones oportunas cuando parezca conveniente, sin ser vistos ni comprendidos, sin invadir el uno el campo del otro y sin derogar el respeto que es debido a todo hermano, incluso si no es un masón. Pues aunque los masones sean como hermanos bajo el mismo nivel, la masonería no quita a un hombre el honor que antes tenía; al contrario, ella añade honor, especialmente si ha merecido la fraternidad que debe darlo a quien lo merece y evitar malas conductas.D. Conducta en presencia de extraños no masones
Ser prudentes en vuestra palabras y vuestro mantenimiento a fin que el extraño más perspicaz no sea capaz de descubrir o de encontrar lo que no conviene sugerir, y algunas veces nos desviaremos de la conversación y conduciremos prudentemente para el honor de la Honorable Fraternidad.E. Conducta en casa y con vuestro vecindario
Se debe actuar como conviene a un hombre moral y prudente particularmente no hacer saber a vuestras familias, amigos y vecinos lo que concierne a la logia. Pero consultar buenamente vuestro propio honor y el de la antigua Fraternidad de las cosas de las que no se debe hablar no mencionar aquí. Se debe tener cuidado de vuestra salud, no quedando juntos hasta demasiado tarde, no demasiado tiem

po fuera de casa, después que las horas de la Logia han pasado; evitando la glotonería y la borrachera de manera que vuestras familias no sean descuidadas o perjudicadas, ni vosotros mismos incapaces de trabajar”.

Ya en el análisis del gobierno de la logia está dirigido por una oficialidad solvente y dispuesta hacer respetar la autoridad y la solemnidad que los rige, su composición se rige por las siguientes dignidades:

1. Un Venerable Maestro que se coloca en el oriente.

2. Un Primer Vigilante que se coloca en el Norte y dirige la columna J.

3. Un segundo Vigilante que se coloca en el Sur y dirige la columna B.

4. Un Orador que se coloca en el oriente, a la izquierda del venerable Maestro.

5. Un secretario que se coloca en el oriente, a la derecha del venerable Maestro.

6. Un tesorero que se coloca a la izquierda del Orador, encabezando la columna Sur.

7. Un Maestro de ceremonias que se coloca delante y a la derecha del segundo Vigilante.

8. Primer experto que se coloca en la columna Norte frente al Maestro de ceremonias.

9. Segundo experto que se coloca a la derecha del Primer Vigilante.

10. Un Hospitalario que se coloca a la derecha del Secretario, encabezando la columna Norte.

11. Un Guarda templo Interior que se coloca a la derecha del primer Vigilante.

12. Un Guarda Templo exterior que se coloca al exterior de la puerta de acceso al taller.

Los primero Oficiales son llamados las Siete Luces del Taller o Oficiales Dignatarios, y gozan de la prerrogativa de pedir la palabra directamente al Venerable Maestro, y de ingresan al templo, estando abierto los trabajos. La Logia los recibe de pie y al orden, y el Maestro de ceremonias los conduce a su puesto. Todos los hermanos que por derecho se sientan en el Oriente gozan también de esta prerrogativa.

En los misterios de la antigüedad, el ceremonial de recepción figuraba las revoluciones de los cuerpos celestes. Los sacerdotes que presidían las iniciaciones y especialmente la de Eleusis, se llamaban Oficiales y representaban grandes agentes de la creación, al igual de lo que sucede hoy en la masonería moderna, que no son más que una fiel reproducción de aquellas.


Oficiales de la Logia


Publicar un comentario